1. Los corredores ferroviarios europeos de mercancías.

 

La infraestructura de transporte es fundamental para el buen funcionamiento del mercado interior, por la movilidad de personas y bienes y para la cohesión económica, social y territorial de la Unión Europea. La mejora de la conexión entre los territorios forma parte de los objetivos para conseguir la reducción de las importantes disparidades económicas, sociales y territoriales que se dan entre las regiones de Europa y abrir todas las regiones al mercado.

Con la mejora los enlaces de transporte con las regiones remotas, se consigue impulsar la pequeña y mediana empresa en las zonas desfavorecidas e invertir en un medio ambiente más limpio. En este marco, el transporte ferroviario de mercancías es prioritario para la UE por sus costes reducidos en términos comparativos y su respecto por el medio ambiente. Por ello, se apuesta por la interoperabilidad, la mejora de la seguridad de las redes nacionales, la mejora de la infraestructura, la apertura a nuevos operadores y la simplificación de los trámites en aduanas, entre otros.

Los corredores actuales son 6: A (Rotterdam-Génova), B (Estocolmo-Nápoles), C (Lyon-Rotterdam), D (Valencia-Budapest), E (Dresde-Budapest), F (Aachen-Rzepin).

El proceso se continuará desarrollando de forma que se completarán los corredores de mercancías a través de proyectos de la Red Trans-europea de Transportes que darán lugar a la existencia de 8 corredores para mercancías:

  • el corredor de los Alpes: Rotterdam-Génova (RFC.1);

  • el corredor Francia-Benelux: Lyon/Basilea-Rotterdam/Antwerp (RFC.2);

  • el corredor Central Norte-Sur: Palermo-Estocolmo (RFC.3);  

  • el corredor Atlántico: Lisboa/Algeciras-Paris/Metz (RFC.4);

  • el corredor Báltico-Adriático: Gdynia-Ravenna/ Venecia/Trieste/Koper (RFC.5);

  • el corredor del Mediterráneo: Almería/Madrid-Marsella/Budapest (RFC.6);

  • el corredor oriental: Praga/Dresde-Constanza (RFC.7);

  • RFC.8: Bremerhaven/Rotterdam-Terespol/Kaunas (RFC.8)

 

2. El corredor Mediterráneo para el transporte ferroviario de mercancías.

El corredor Mediterráneo cruza con prácticamente todos los otros corredores establecidos por la UE y permite conectar un gran número de puertos de Europa, tanto marítimos como fluviales, lo cual permite dar más opciones de elección de puerto para los intercambios comerciales a los empresarios tanto europeos como de terceros países.

Si consideramos su conexión con el corredor 3, es evidente que es un proyecto prioritario para vertebrar toda la red ferroviaria de transporte de mercancías; y en la medida que permite comunicar territorios tan distantes facilita el acceso de los mismos al mercado sirviendo de base para reducir las diferencias económicas y aumentando la cohesión de las regiones.

Los puertos con los que conecta pueden recibir un gran tráfico de mercancías procedentes de  Asia y América Hasta ahora, las mercancías procedentes de Asia llegan al Mediterráneo por el canal de Suez, pero debido a las malas comunicaciones de los puertos de España siguen su camino por el estrecho de Gibraltar y se derivan hacia los puertos del norte de Europa. A través de los puertos del Norte que reciben todo este tráfico de América y Asia transita cerca del 80% de las importaciones europeas. En el futuro la utilización los puertos españoles para las mercancías procedentes de Asia puede suponer un ahorro importante de tiempo y dinero para las empresas y un impulso importante para la economía de la zona.

Además el corredor Mediterráneo puede facilitar las relaciones comerciales con la cuenca sur del Mediterráneo, reduciendo los costes para los países tanto de Magreb como de la UE y que esto sirva para incrementar el flujo de mercancías en las próximas décadas, potenciando el transporte ferroviario (la cuota de transporte ferroviario de mercancías en España está por debajo de la media europea) y marítimo (Short Sea Shipping), y reduciendo el peso del transporte rodado, junto a su impacto medioambiental.

 

En la medida en que el PIB de la mayor parte de regiones que atraviesa el corredor es inferior a la media de la UE, el corredor ferroviario Mediterráneo se convertirá en un factor de desarrollo en estas regiones, además de que las infraestructuras logísticas ayudarán al crecimiento económico de las mismas. Andalucía, Murcia y la Comunidad valenciana se pueden ver considerablemente beneficiadas a resultas de este proyecto europeo.

3. La navegación fluvial en Europa y la cohesión

El transporte fluvial de mercancías en Europa es importante si tenemos en consideración que hay más de 42.000 kilómetros de vías navegables que conectan numerosas ciudades y regiones industriales. 20 de los 27 Estados miembros tienen vías fluviales navegables, muchas de las cuales están interconectadas, de forma que sirve de medio de comunicación.

El transporte fluvial se caracteriza por su fiabilidad, su bajo impacto ambiental y su capacidad para una mayor explotación. Además, su consumo de energía por kilómetro/tonelada de mercancía transportada es de aproximadamente el 17% de la de transporte por carretera y el 50% del transporte ferroviario. Otras características adicionales es que asegura un alto nivel de seguridad, sobre todo cuando se trata del transporte de mercancías peligrosas (productos químicos).

Por último, contribuye a la descongestión de la red (especialmente en el eje de tráfico Este-Oeste), por lo que la Comisión Europea ha considerado promover y fortalecer la posición competitiva del transporte por vías navegables en el sistema de transporte, y facilitar su integración en la cadena logística intermodal.

Los principales ejes fluviales se pueden concretar en cuatro corredores:

 

  1. El Rin y sus afluentes corredor (Main, Neckar, Mosel - los Países Bajos, el medio oeste de Alemania, norte de Bélgica, Luxemburgo, el norte de Francia y Suiza).

  2. Norte corredor este-oeste (sobre todo en torno a Elba, Weser y los canales asociados - norte y este Alemania, Polonia y la República Checa, que conecta a Europa Occidental y los puertos alemanes)

  3. Sur corredor este-oeste, Danubio, que une la región de los Alpes al Mar Negro (sur-este de Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Rumania, Bulgaria, Moldavia, Ucrania)

  4. Corredor Norte-Sur, que consiste en el sistema fluvial en el Benelux y el norte de Francia y el del Ródano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La infraestructura de las vías navegables de la UE en red muestra una gran capacidad para conectar las áreas económicas, puertos de la red logística y las regiones centrales de forma que facilita la participación en la cadena de suministro, es decir, proveer para terminales y puertos interiores, contribuyendo al impulso económico de las regiones a través de un medio de transporte más económico, sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

 
 
 

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